Un oasis en medio de las brasas de Santiago. La Voz de Galicia. jueves 24 de agosto 2006. nº40.886.
Pese al calor sofocante de estos días, bajo los árboles de la huerta que Santiago Sande posee frente al Hospital Clínico de Santiago se respira frescor. Su finca es el único espacio verde en medio de un monte muerto, negro tras el paso arrasador del fuego. Vista desde el aire, parece un milagro que la finca no fuese pasto de las llamas el pasado 5 de agosto, cuando fue cercada completamente por elfuego. Una limpieza preventiva, los bomberos y 175.000 litros de agua la salvaron. El fuego llegó hasta el muro que la rodea, pero sólo alcanzó las copas de un par de pinos. El resto de la finca se salvó milagrosamente. Desde entonces apaarece como un oasis verde en mdio de la nada.
Santiago Sande recuerda quelas lmas se acercaron a su casa - "ya se veía venier" - y fue "a las cinco cuando llegaron a los árboles más próximos". Los bomberos "se emplearon a fondo, aquí se ganaron el sueldo; los de la Xunta también se esforzaron los usyo sólo puedo tener palabras de agradecimiento. Entre lals cinco de la tarde y "más o menos las nueve y media de la noche se gastraon 4.000 litros de agua del depósito, se agtó el pzo y el registro de agua de la traída marca 175 metros cúbicos; además del agua que traían los bomberos". El pozo se empieza a recuperar, dice Santiago, pero "estuvo seco una semana".
"Yo limpié unos diez metros de monte alrededor de mi finca", previsión que fue determinate para que las llamas no saltarn elmuro de hormigón que levantó cuando otro incendio afectó a esa zona de árboles frutales. Ahora, ocho años después, los manzanos y perales están cargados de frutos, y otros frutales están a punto de florecer. Hasta la parra agunató la embestida del calor y sus uvas están listas para la vendimia.

Escribe un comentario