No quiera imitar aquel dragón que con la cola arrastró tras de sí la tercera parte de las estrellas.
El título pertenece al apartado 16, del libro segundo, capítulo tres de Fray Gerundio de Campazas alias Zotes.
16. "Por tanto, padre mío, si el amor de nuestra madre la religión le debe algo; si tiene algún celo por la salvaciónde las almas que Jesucrito redimió con su preciosa sangre de Jesús, que mude de conducta. Sea más noble, mas cristiano y más religioso al fin de sus sermones; y será muy otras su disposición. Predique a Cristo crucificado, y no se predique a si mismo; y a buen seguro que no pondrá tanto cuidado en el afectado aliño de su persona. No busque otro interés que el de las almas: Da mihi animas, caterrea tolle tihi; (2), y yo le fio que predicará de otra manera. No solicite aplausos, sino conversiones, y tenga por cierto que no sólo logrará las conversiones que desea, sino los aplausos que no solicita, y éstos de muy superior al aura popular y vana que ahora le arrebata tanto. Sobre todo, le encargo, le ruego, le suplico que cuando no haga caso de lo que le digo y se obstiene en seguir el errado rumbo que ha comenzado, a lo menos no dogmatice, no haga esuela tan permiciosa, no quiera imitar aquel dragón que con la cola arrastró tras de sí la tercera parte de las estrella. Estremézcale aquel Vae ¡ tan espantoso contr los que escandalizan a los pequeñuelos. Y no trate de vejez, de impertinencia, de prolijidad y de mala condición de los muchos años esta paternal, caritativa y reservada advertencia que hago; sino mirela como la mayor prueba del verdadero amor que le profeso.
*Del Génesis (XIV, 21) ; El rey de Sodoma dijo a Abrahám "Déjame las almas y llevate lo demás"
Pocas prosas tan claras, tan concisas, tan directas, tan necesarias en panorama narrativo español, que se suele resolver con frases graves, altisonantes, y fuera de argumentación. - Por supuesto, las observaciones del antiguo, o primer maestro de latín de Fray Gerundio siempre tendra, esa respabilidad, que ya quisiera para sí otros. - Esto mismo, nos hace ver algo del conjunto, la familia de Fray Gerundio, su abuelo, su padre, su madre, y por supuesto hijo, y lo vemos crecer, y los diversos maestros, y la enorme dificultad que había en eos tiempos de ser intelectual, culto, cura, rico, y no ser, todos aquellos mendigos que desde hacía dos siglos o más se paseaban a la vista de los otros. ...etc, etc, etc,
